Tratamientos de rejuvenecimiento facial (sin cirugía)

Programas médicos

Causas del envejecimiento facial

De forma tradicional se asocia el cambios envejecimiento facial a la flacidez y a las arrugas.

Sin embargo, los cambios que se producen en la cara durante el envejecimiento son más complejos y afectan no sólo a la piel, sino además a la grasa, músculos y huesos.

Entre los síntomas más comunes del envejecimiento facial encontramos:

 

  • A partir de los 20 años:  Es a partir de esta edad, cuando comienzan a hacerse visibles los signos del envejecimiento (¡aunque nos sorprenda!). La exposición a los factores externos acelera este proceso, que se representa mediante líneas de expresión, deshidratación de la piel y tono irregular.  A los 30 suelen añadirse la aparición de poros abiertos y pérdida de luminosidad.  Es la edad perfecta para centrarse por lo tanto  en tratamientos preventivos e hidratantes.
  • A partir de los 40 años: Los signos tempranos de la edad se hacen más visibles, y se añade el inicio de la flacidez cutánea. También se aprecia un ligero descenso de los pómulos, una pérdida de definición del óvalo facial, un engrosamiento de los párpados y la aparición de las llamadas líneas de marioneta, arrugas que parten desde la comisura de los labios hacia la barbilla.
  • A partir de los 60 años: A partir de los 60 la piel se afina, se torna opaca y pierde su brillo. La menopausia provoca que el metabolismo se ralentice y que la piel apenas pueda auto repararse de los daños sufridos durante el día.

Programas de rejuvenecimiento facial

Como hemos visto, los factores que desarrollan los síntomas del envejecimiento facial responden a una serie de procesos fisiológicos independientes que se superponen entre sí y generan un efecto dominó.

Es por ello que en nuestra clínica de Pozuelo, desarrollamos para cada paciente tratamientos personalizados multidisciplinares que, más allá de tratar la problemática concreta, ofrezcan un resultado global complementario en textura, firmeza y luminosidad. 

Líneas de expresión y arrugas

Pérdida de firmeza y densidad

Tono apagado y textura irregular

Hiperpigmentación y marcas de acné